Independiente de tu profesión o situación socio-económica,
la educación financiera y las finanzas personales
son temas que nos tocan a todos.

Formación financiera para niños

Sería muy valioso para nuestra sociedad que los padres de familia transmitieran desde los primeros años de edad de sus hijos, hábitos financieros importantes como los son el ahorro, la inversión, el valor del dinero en el tiempo, el presupuesto personal y el estado financiero, por no seguir mencionando muchos otros más. Esto haría que la situación financiera de las personas fuera más próspera y, por ende, la sociedad mejoraría desde este punto de vista.

La pregunta sería, entonces:

¿Qué tan importante es educar a las personas, ojalá desde su infancia, para que sean responsables a la hora de manejar su dinero?

Si accediéramos a la educación financiera, tendríamos sujetos más responsables al manejar sus recursos propios, más preocupados por mejorar su condición económica actual, más comprometidos con alcanzar su jubilación o retiro (y que ya no dependan para ello de terceros como el Estado, por ejemplo). En pocas palabras, personas que sabrían que los únicos responsables de su situación actual y futura, en el marco de sus finanzas personales, son ellos mismos; nadie más.

Una manera de disminuir la pobreza es precisamente la educación. En este tema específico de las finanzas personales, lamentablemente no hay una oferta adecuada. Pareciera que estos temas son exclusivos para personas muy ricas, o peor aún, que no hay necesidad de educarnos financieramente, pero nada más alejado de la realidad que eso. Todos, absolutamente todos, estamos relacionados en este tema en común: el dinero. ¿Por qué entonces no preocuparse por aprender cómo manejarlo?